
Dulces,
trepan la lluvia
y el tedio por tus ojos.
Y me siento febril.
Pero no me dejes escapar
trepan la lluvia
y el tedio por tus ojos.
Y me siento febril.
Pero no me dejes escapar
(ni un gemido).
La tentación de encontrarte
está a tan sólo un ínfimo paso
de mi cordura,
y a un océano de tu saciedad.
Que si vivo
es por embriagarte.
Ideas atribuladas
que traicionan en tus manos,
todo mi invierno.
Mi receso.
Mi refugio en el abismo
de convencerme:
"siempre-es-mejor-así"
Todo mi invierno,
sí, el que habita
en tus manos tristes
y en el llanto de los semáforos.
La tentación de encontrarte
está a tan sólo un ínfimo paso
de mi cordura,
y a un océano de tu saciedad.
Que si vivo
es por embriagarte.
Ideas atribuladas
que traicionan en tus manos,
todo mi invierno.
Mi receso.
Mi refugio en el abismo
de convencerme:
"siempre-es-mejor-así"
Todo mi invierno,
sí, el que habita
en tus manos tristes
y en el llanto de los semáforos.